En época de vacaciones, un problema recurrente que suele pasar en las casas que llevan mucho tiempo cerradas o en viviendas de verano son los fallos en la corriente eléctrica o los temidos “cortes de luz” debido a la falta de mantenimiento durante el resto del año. Por ello, para no perder los alimentos congelados e intentar conservarlos hasta que vuelva la corriente eléctrica, desde Expert, hemos recopilado unos sencillos pasos a seguir para intentar no perder la cesta de la compra y evitar el gasto de energía.

Consejos que debes seguir

Mantén el frigorífico cerrado el mayor tiempo posible. Abrir las puertas sólo cuando sea imprescindible para así mantener la temperatura el máximo tiempo posible y así tener aislados los alimentos. Como ya sabes, la temperatura ideal de la nevera debe ser de entre unos 3-5º y la del congelador entre -18 y -20º. Esta temperatura se mantiene de media unas 4h en caso del frigorífico y de unas 48h en caso del congelador tras el corte de luz.

En caso de que dispongas de una heladera portátil u otro refrigerador, el cambio de productos de uno a otro se debe realizar rápidamente para evitar el corte de la cadena de frío.

Jamás introduzcas alimentos calientes. Si por algún motivo tienes que meter algún alimento en la nevera, tanto si tiene electricidad como si no, debe siempre hacerse si el producto está a temperatura ambiente, así evitaremos que el interior aumente de temperatura y que se produzca un gasto energético para volver a la temperatura ideal.

Coloca los alimentos fríos lo más juntos posible. Teniendo en cuenta el tipo de producto y su envasado, recuerda que hay productos que no se pueden mezclar con otros para no transmitir sabores, olores o jugos, como en el caso de productos cárnicos y pescados.

Vuelve a congelar los productos. En caso de que se descongelasen parcialmente y si mantienen aún cristales de hielo a la vista, es posible volver a congelarlos.

¡La electricidad ha vuelto!

Es hora de evaluar los efectos del apagón. El primer consejo que te damos es que no abras el frigorífico directamente, deja que recupere algo de temperatura antes de ver los daños.

En este momento pueden darse dos situaciones: desastre total o parcial. En cualquier caso, no debemos olvidarnos de realizar una limpieza a fondo del interior de la nevera y del congelador en cuanto podamos.

Una vez el frigorífico haya recuperado su temperatura normal, te aconsejamos que evalúes y retires aquellos productos que visualmente y olfativamente denoten que se han estropeado. Aunque mucho cuidado con los productos que son más sensibles a los cambios de temperatura, ya que pueden tener un aspecto perfecto pero poder estar contaminados.

Una vez vayamos a cocinar cualquiera de ellos, durante o después del apagón, si está en buenas condiciones, es indispensable cocinarlos correctamente para garantizar la eliminación de las posibles bacterias que hayan generado, ¡no lo ingieras crudo!

Pero, ¿por qué es tan importante el frío en los alimentos?

Mantener la temperatura de refrigeración y congelación es muy importante cuando se pretende conservar alimentos perecederos con alto riesgo de crecimiento bacteriano como las carnes, huevos, mariscos y productos lácteos.

El frío tiene varias funciones: disminuye y ralentiza el metabolismo de los microorganismos y disminuye la velocidad de la degradación metabólica de las proteínas de los alimentos, prolongando así la vida útil de los alimentos.

Si después de volver la corriente eléctrica, el frigorífico o congelador no funciona con normalidad, llama a tu tienda Expert más cercana, ellos sabrán darte una solución. Encuentra estos y muchos otros consejos gracias a nuestra iniciativa Eco Reto 18,4 y comienza a ahorrar de forma eficiente.

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