Todos nos hemos hecho las mismas preguntas alguna vez… ¿Debo cargar el móvil hasta el 100%?, ¿si el terminal está cargando puedo utilizar el móvil o la tablet?, ¿es bueno dejarlo enchufado durante mucho tiempo?, …

Os explicamos los 5 errores más comunes que realizamos con las baterías de iones de litio de nuestros smartphones o tablets.

  1. Carga completa.

Desmentimos el mito. Según Cadex (empresa que fabrica y diseña cargadores y analizadores de baterías) las baterías de iones de litio no necesitan cargarse completamente, es más, no es recomendable hacerlo.

  1. ¿Es malo dejar el terminal cargando toda la noche?

Existe la leyenda de que es malo dejar cargando el móvil toda la noche, pero en realidad no lo es porque las baterías de iones de litio están pensadas para que cuando llegan a su tope de carga paren de cargarse. Pero lo que si es cierto es que no es recomendable tener el móvil o tablet cargando durante grandes cantidades de tiempo, ya que puede aumentar la tensión, el estrés en la batería y comprometer su seguridad.

  1. Cargas intermitentes.

Buenas noticias para los que siempre vamos con prisas. Las cargas intermitentes están permitidas en las baterías de iones de lito, es más, son más recomendables que las cargas de larga duración ya que se evitan sobrecargas.

  1. No utilizar el dispositivo mientras carga.

Seguro que confiabas en que no había problema. Pues bien, si estás cargando el dispositivo es recomendable no utilizarlo mientras tanto, así evitaremos las cargas parasitarias que producen miniciclos que elevan tensión en la batería y confunden al cargador.

  1. Dispositivo apagado.

En este apartado, y no por ser el último, tenemos malas noticias. La carga óptima y más recomendable es con el móvil apagado. Esto permite que la batería alcance el umbral de tensión establecida y el punto de saturación de corriente sin obstáculos. También evitamos la carga parasitaria al no estar en uso.

Ahora ya sabes cómo actuar para el correcto funcionamiento de las baterías de litio de tus dispositivos. ¡LARGA VIDA A LAS BATERÍAS!