Hace años, las planchas de pelo nacieron para alisar el cabello, pero desde hace un tiempo la plancha es un aliado que permite alisar, realizar ondas, quitar el encrespamiento,… las planchas de última generación permiten realizar multitud de formas con las que llevar siempre un pelo perfecto. Sin embargo no hay que olvidar que el calor es el principal culpable de que el pelo pierda queratina, brillo y la voluminosidad natural. Por todo ello, queremos mostraros unos simples pasos para que podáis lucir un pelo saludable aunque utilicéis la plancha de manera continuada.

Antes de planchar el pelo os recomendamos tenerlo completamente seco y limpio para no quemarlo. Lo idóneo es secarlo perfectamente antes de utilizar la plancha.

Antes de utilizar la plancha lo ideal sería utilizar un spray termoprotector para el mayor cuidado del cabello y facilitar el alisado.

Si la plancha tiene rueda de regulación de temperatura  se debería utilizar temperaturas bajas para cabello fino y temperaturas altas para cabello duro y grueso. Lo correcto sería empezar a una temperatura media e ir subiendo o bajando dependiendo de las necesidades.

Otro truco que facilita el trabajo es realizar el alisado por mechones, desde la raíz hasta las puntas sin interrupciones. En caso de que un mechón no quede a nuestro gusto deberíamos seguir, dejar todo el pelo enfriar y más tarde ponernos manos a la obra con él.